Mis tesoros

Lilypie Kids Birthday tickers
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miércoles, 24 de mayo de 2017

El día de mi niño

El 13 de mayo celebramos la 1ª Comunión de mi niño, buff...10 años tiene ya, se me hace mayor a una velocidad, que tengo la sensación de que me estoy perdiendo muchas cosas de su infancia. Muchas noches al acostarme, los fines de semana sobre todo, pienso que aún son pequeños y les tengo en casa, a cada uno en su camita...que aún queda tiempo para preocuparme porque están por ahí con sus amigos y yo esté muerta de intranquilidad, porque ya no pueda protegerles.

Pero bueno, vamos a lo que iba a contar, la celebración de este finde, empezamos por los preparativos.

Yo llevaba de los nervios desde hacía tiempo, pensando en el día D, no tenía ni pizca de ganas de ver a los padres de mi marido, les habíamos invitado a la comida y ellos dijeron que no venían, así que al menos, no tendría que aguantarlos, a la misa no sabíamos si vendrían o no, eso sí...tuvimos una llamadita, bueno, mi marido, de su madre, para que invitara a su hermana...en fin, sin comentarios.

Mi madre llevaba también una temporada dando bastante guerra, siempre ha sido muy mandona, pero últimamente, si no se hacen las cosas como ella considera...en fin, sin comentarios otra vez...ya me echó la bronca por el traje que le compré a mi niño, un traje de chaqueta, azul, con su corbata, nada de esos de almirante, ni cosas raras, porque según ella, "eso no era un traje de comunión", se suponía que lo pagaba ella, pero como me adelanté y lo compré antes de que me lo dijera...eligió mi niño. Creo que se llevó un chasco porque no la llevé a comprarlo. Así que por ahí también me temía numerito el día D, algo tuvimos...porque no es normal darle al niño un sobre con dinero a la salida de la misa, delante de todo el mundo, sobre todo teniendo en cuenta que íbamos a comer todos juntos.

Al respecto del traje, en octubre ya había estado mirando por internet y estaba alucinada de los precios, así que cuando me enteré que se jubilaba el dueño de la tienda donde había comprado los trajes de mis hijos para la boda de mi hermano, que suele tener unos precios asequibles y una calidad y modelos muy buenos, ni lo pensé, era navidad...pero allá que me fui a mirar traje para mi niño. El dueño se jubila, pero la tienda no la van a cerrar, así que no hubiera hecho falta tanta prisa, pero mira, fuimos, le probé todos los modelos, traje de chaqueta, más claro, más oscuro, de almirante...más que nada para que él también se viera como le quedaban. Mi niño me dijo "mamá, yo no me quiero disfrazar", pues ya está, dicho. Al final nos quedamos con el que él desde el principio dijo "me gusta este mamá", y ese fue, un traje de un tono azul entre azulón y azul marino, discreto, elegante, con una camisa de un color celeste muy claro y una corbata de rayas, azul marino y un azul similar al traje, todo discreto y sencillo, pero muy elegante, así es mi hijo.

Los modelitos no me han dado problemas, en enero ya tenía la ropa preparada para toda la familia, faltaban mis zapatos, pero bueno, tenía un plan B, por si no encontraba nada, al final hace un par de semanas encontré unas sandalias muy chulas y ponibles, no sólo de ceremonia, a buen precio y lo mejor, tenían el 35!!!

La comida también nos trajo de cabeza, porque los precios eran desorbitados, en casi todos los sitios el menú costaba más incluso que el menú que elegimos para nuestra boda, ¿estamos locos? menos mal que en el restaurante que hay al lado del trabajo de mi hermano y mi cuñada, que ellos comen allí bastante y conocen al dueño, nos ofrecieron un menú como nosotros queríamos, a un precio adecuado, la verdad es que estuvimos muy a gusto, el cocinero es una autentica pasada, comimos super bien, además nos dió 4 platos, dos de carne y dos de pescado para que los invitados eligiesen, nada de menú cerrado como lo que nos ofrecían en el resto de sitios y mi niño tuvo también su tarta, con su muñequito vestido de comunión. Todos quedaron muy contentos con la comida y sin que nos costara una pasta, otra sorpresa fue que mi hermano dijo que pagaba él la comida, que para eso es el padrino, que no sabía que comprarle de regalo...y que nos lo gastáramos en el viaje que queremos hacer a Eurodisney este verano. Con mi hermano no merece la pena discutir :-)

Otra cosa que me preocupaba es que le regalaran un móvil, los yayos no consultan nada y van a su bola...ya nos la jugaron trayéndole una tablet hace un par de años por su cumpleaños sin avisar. El resto de familiares ya nos había consultado que necesitaba o que le gustaba al niño, pero ellos obviamente no. En fin...no le trajeron un móvil...pero ahora tenemos un DRON en casa, viene por piezas y con las instrucciones en inglés, of course, amén de que el adaptador de la batería es americano... fijo que lo han comprado por internet. Aún no lo hemos sacado a volar, sólo lo hemos montado, mi hijo y yo nos complementamos muy bien con esto de los destornilladores de precisión y tal, en el capítulo de mi vida de "cosas que nunca imaginé que haría por mis hijos", no pensé nunca que estuviera esta.

Con todos estos antecedentes...si le sumamos que llevaba lloviendo desde el fin de semana anterior y con temperaturas cada vez más bajas, yo estaba cada vez más atacada de los nervios, pensando ya que abrigo ponerme encima del vestido y que íbamos a estar pasados por agua.

Parece que mi ángel de la guarda se apiadó un poquito de mí y ese día no llovió y no morimos de frio con los vestido, ni mi nena, ni yo...que esa es otra..."mamá, YO no me pongo abrigo, que no se me ve ni el vestido ni la chaqueta", esa es mi hija, antes muerta (de frio) que sencilla.

Yo soy bastante previsora y organizada y me había hecho un par de listas, una para todo lo que tenía que hacer la semana antes: cosas como depilarme, lavar y planchar las camisas de mi hijo y mi marido, preparar los detallitos de la comunión (un marco grabado, con la foto de mi niño), que eso da para otro post...pero este ya está siendo eterno ... y otra lista para que no se me olvidara nada el día D.

Y llegó el día D, todo tenía su orden, plancharme el pelo, hacer el peinado a mi nena, la hice 2 trenzas de raíz en forma de diademas, recogidas cada una a un lado de la cabeza con dos gomitas rematadas en un lazo rosa pequeño, con florecitas chiquitas en las trenzas, en la melena suelta la hice unas ondas con el rizador, soy muy mañosa peinando y a mi hija la encanta que la peinen, que os voy a decir, estaba preciosa.

Todo iba según el horario previsto, llegamos de los primeros, ¡¡bien por nosotros!! mi niño se fue con su catequista, les juntaban a todos los niños para sacarles unas fotos y empezó a llegar la gente...llegó mi amiga, la madrina de Isabela y traté de relajarme...todo iba bien. Localizamos los sitios que teníamos reservados los padres y mi marido fue un amor y ni me enteré de cuando llegaron sus padres.

La ceremonia fue muy bonita, llena de detalles, leyeron todos los niños y también un padre, mi marido y otra mamá...yo no hubiera sido capaz, mi marido me tuvo cogida la mano casi toda la celebración, estaba temblando. Los niños nos regalaron a las mamás un pequeño ramillete de margaritas, precioso, que conservo en casa y para ellos las catequistas habían preparado un angelito y una especie de diploma, con su nombre y su foto, ¡¡cuánto han trabajado!!

A la salida fotos, muchas fotos, mi hermano era nuestro fotógrafo oficial y mi sobrino nos dió un poco de tregua durmiéndose, es un angelote precioso. Yo hice como que no veía a los padres de mi marido y sobreviví al momento. Junto a la caja con el dron, trajeron un peluche de Minnie que es tan alto como mi hija...tenían que hacerse notar...tuvieron su minuto de gloria y ya, nos fuimos a comer.

Mi hijo estrenó su reloj nuevo, abrió más paquetes...comimos...y aprovechando que era festivo por la tarde disfrutamos de los hinchables y de un festival infantil. Mis hijos no querían terminar la fiesta, así que me pidieron que se quedara a dormir la primita, sin problema...yo ya había pasado el día, no me importaba abrir el sofá-cama del salón y que hicieran fiesta de pijamas.

El domingo estaba A-G-O-T-A-D-A ;-)

martes, 4 de abril de 2017

Recuerdos de infancia


Leí en el blog de Blogueando de mi peque y otras cosas su cuestionario relativo a preguntas de cuando era pequeña y me ha parecido una buena idea para un post. Mi vida ha dado un giro insospechado en estos últimos meses y he recordado cosas del pasado.


1. ¿Tienen tus padres algún libro de recuerdos de cuando eras pequeña?

Mi padre me hizo todas las fotos del mundo, en todas partes a las que íbamos, en todos los momentos...así que hay varios álbumes de fotos en casa de mis padres.

2. ¿Sabes si te llamaron así por alguna otra persona?

Por mi madre, a ella la encanta su nombre y a mi abuela también. Yo lo he odiado siempre, menos mal que es uno con muchos diminutivos y cuando me cambié de cole para hacer BUP conseguí que me llamaran por uno de ellos que me resulta menos desagradable. Mi padre siempre me ha llamado de una forma especial, incluso ahora de mayor y me sigue resultando raro que me llame como el resto de la gente.

3. ¿Conoces que otros nombres barajaban tus padres?

Que yo sepa no hubo otras opciones.

4. ¿Tu primer recuerdo?

En la primera casa en la que vivimos, yo tenía todos mis cuentos guardados en un cajón debajo de la tv, se me rompió una horquilla que tenía una flor y en lugar de contarlo, para que no me regañaran, escondí la horquilla rota en el fondo del cajón.

5. ¿Tus padres te leían o contaban historias? ¿Recuerdas cuáles?

Mi abuelo me leía innumerables cuentos y yo no me cansaba nunca de escucharlo. Alguno de los cuentos, de tantas veces que me lo leyó, ya lo sabía de memoria y no necesitaba leerlo. Mi padre, los fines de semana, me contaba unas historias de 2 ratitas que vivían en el taller donde él trabajaba y con las que él hablaba :-) ¡bendita inocencia! aún me acuerdo de sus nombres: Gertrudis y Niágara.

6. ¿Cuando eras pequeña te acuerdas de lo que querías ser de mayor?

De pequeña no tenía muy claro que quería ser, más bien iba descartando profesiones u oficios que no me atraían o directamente me daban grima, por ejemplo, médico o enfermera...eso de la sangre, nunca lo he llevado muy bien. Se me encendió la bombilla el primer día que en la extraescolar de Informática programé mi primer desarrollo (¡en Basic!), fue como una revelación. En casa pensaron que me había vuelto loca.

7. ¿Tenías algún profesor favorito?

Sí, tuve varias. En EGB sólo una, mi tutora de 8º, Isabel, fue la única que consiguió que aprendiera con ganas Sociales. Era una profesora maravillosa, aún me arrepiento de no haber ido a su funeral. En BUP y COU, dos monjas y una profesora. Consiguieron animarme y ayudarme cuando me bloqueé con las mates y la física de 3º. Sin ellas, no creo que hubiera conseguido hacer la carrera que yo quería.

8. ¿Cómo solías ir vestida al colegio?

Con uniforme hasta 3º BUP y la verdad, era genial, no tenías que pensar que ponerte por las mañanas.

9. ¿A qué solías jugar?

Depende si era invierno o verano, en invierno, en casa, sola, a las muñecas, luego ya con mi hermano, al Monopoly, al Quién es quien. En verano bajábamos al patio de casa y jugábamos a la goma, a la comba, a pillar, al escondite.

10. ¿Tenías alguna casita de juguete?

No.

11. ¿Algún recuerdo de tu familia en vacaciones?

Antes de que naciera mi hermano me acuerdo del coche de mi padre, un R4, que no tenía radio, así que llevábamos un radiocassette de pilas en el que yo iba poniendo las cintas de cassette. Luego ya con mi hermano, recuerdos de cuando íbamos de camping, de los castillos de arena que hacíamos con mi padre o de que mi madre me obligaba a tomar el sol, porque siempre he sido muy pálida.

12. ¿Y alguno de tus primeros cumpleaños o Navidades?

De pequeña los cumpleaños eran bastante aburridos, mi madre trataba de comprarme una tarta que me gustara, pero no solía acertar mucho, además venían los padres de mi padre y no me gustaba. De navidades de antes de que naciera mi hermano no me acuerdo. Luego ya de un poco más mayor, me sentaba muy mal que las niñas a las que invitaba a mi cumpleaños no me regalaran libros, de los Cinco, de  los Hollister... me encantaba leer, pero en seguida me acababa los libros.

13. ¿Heridas memorables?

Una cicatriz en el labio, que gracias a la perseverancia de mi madre no se me nota, pero que podía haberme dejado la cara marcada para siempre. Yo no recuerdo como me la hice, aunque me lo han contando muchas veces, lo que sí que recuerdo es cuando me tuvieron que volver a abrir la herida, porque se estaba infectando y me la cosieron.

14. ¿Primera mascota?

De pequeña en el taller de mi padre había una perra, una pastora alemana, a la cual adoraba, pero tuvo cachorros y me ladraban. Eso me asustó y desde entonces tuve miedo a los perros, hasta que mi hermano trajo a Goe y lo tuve q dar el biberón.

15. ¿Tus abuelos te solían contar historias de juventud?

Mi abuelo pocas veces, pero mi abuela sí, me contó muchas historias, me contó los novios que tuvo. Muchas de las cosas que me contaba no las sabía mi madre y tenía un poco de pelusilla.

16. ¿Tu entretenimiento favorito de pequeña?

Antes de saber leer, que me contaran cuentos y luego leerlos yo.

17. ¿Recuerdas la llegada de algún nuevo invento a tu casa?

 El horno microondas, a mi abuela la daba miedo, porque pensaba que podían explotar las cosas dentro.

18. ¿Tenías TV? ¿Blanco y negro o color? ¿Cuántos canales?

La primera que recuerdo era muy vieja, tenía sólo un canal y era por supuesto en B/N. Siempre se estropeaba cuando había un partido importante que quería ver mi padre, hasta que compró una super chula en color, don 2 canales, de las primeras que tenía mando a distancia.

19. ¿Te mudaste alguna vez de pequeña? ¿Recuerdas cómo fue?

Cuando tenía seis años, antes vivíamos en casa con mis abuelos, entonces mis padres compraron un piso grande y mis abuelos se fueron a vivir allí con nosotros y nació mi hermano.

20. ¿Recuerdas algún desastre natural en el que se viera involucrada tu familia?

 No.

21. ¿Algún recuerdo musical? ¿Qué canciones se oían en tu casa?

En mi casa no se oía mucha música, eso sí, la radio de la cocina estaba encendida desde que se levantaba mi abuela hasta que se acababa el programa de Encarna por la tarde. Recuerdo la canción de los pajaritos, de Mª Jesús y su acordeón, mis padres me regalaron el cassette por mi cumpleaños y lo ponía una y otra vez.

22. ¿Algo que te enseñase un miembro mayor de tu familia?

Mi abuela me enseñó a hacer casi todas las cosas que sé hacer de "ama de casa": coser, hacer punto, ganchillo,cocinar, hacer dulces...

23. ¿Marcas de tu infancia?

Los chicles de fresa ácida de Cheiw.

24. ¿Coleccionabas algo?

No especialmente, pero me gustaba completar los álbumes de cromos que venían con los yogures. Aún los conservo, aunque mi hija los está destrozando con todo el dolor de mi corazón.

25. ¿Tu recuerdo de infancia favorito?


El día de Reyes que me trajeron el coche de las Barriguitas. Fue el regalo más caro, a parte de la bicicleta que tuve. Aún lo tengo, pero en vista de que mi hija no es nada cuidadosa, sigue guardado en el trastero.